martes, 19 de enero de 2016

Baja la nafta, salvo en Argentina.

Gracias a la baja continúa en el precio internacional del barril de petróleo, que ayer cerró en u$s28,55 en el mercado de Londres y hace menos de dos años valía más de 100, en Estados Unidos la nafta cuesta cada vez menos. 

Según un informe de la consultora especializada Oil Price Information Service, cada automovilista estadounidense se ahorró u$s540 en el curso del 2015 en virtud, precisamente, de la caída en el valor del crudo. La pregunta que se impone para el consumidor local es: ¿cómo es posible que en Argentina la nafta, al contrario de lo que ocurre en el exterior, no haya dejado de subir? 

Parte de la respuesta a esa pregunta tiene que ver con una de las pocas políticas kirchneristas que el gobierno de Mauricio Macri mantiene prácticamente sin tocar: en la Argentina, el precio del barril de crudo lo fija el Gobierno, no las leyes del mercado. Durante los últimos meses del gobierno K, ese precio fue de u$s77 dólares por barril. El único cambio que trae el nuevo ministro de Energía, Juan José Aranguren, es su intención de bajarlo en u$s10 dólares hasta u$s67, pero el esquema que se aplicaba antes se mantiene. 

El argumento para seguir con la política es que beneficia al país en el largo plazo, aunque en el corto sea una evidente carga para los automovilistas que pagan la nafta más cara. La intención es asegurar un precio suficiente para que les cierren los números a las petroleras que explotan los recursos argentinos. No parece casualidad que el Gobierno de Macri quiera reducir en U$s10 ese precio en el mismo momento en que el dólar pasó de costar casi 10 pesos a valer 14 pesos: u$s67 a 14 pesos por dólar es más que u$s77 dólares a 10 pesos por dólar. 

Ni las empresas ni los gobernadores de las provincias petroleras cuyos ingresos dependen de los royalties por el hidrocarburo podrán entonces quejarse de recibir menos pesos. Los que sí pueden quejarse y se quejan son los automovilistas. En rigor, no son mayoría los que comprenden que los mayores costos de la producción local hacen necesarios precios más altos que los del mercado internacional. Y las perspectivas tampoco son halagüeñas. Las refinadoras andan pensando en subas de entre 20% y 25% para 2016.
 fuente: iprofesional  

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lunes, 18 de enero de 2016

Sin números oficiales.

El Gobierno dispuso que el estado de emergencia administrativa del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) tenga vigencia hasta el 31 de diciembre y facultó al ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, a adoptar las "medidas urgentes" que se necesiten para su normalización.

La medida fue adoptada mediante el decreto 55 publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Mauricio Macri; el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el titular de la cartera de Hacienda y Finanzas. "Al asumir, las nuevas autoridades del Indec han podido verificar que existe una situación anómala en el Organismo que le impide, en la actualidad, brindar con regularidad el servicio a su cargo, suministrando información estadística suficiente y confiable en temas particularmente sensibles como precios al consumidor, producto bruto interno y comercio exterior", sostiene la norma. Y estima que "el proceso de reordenamiento interno habrá de demorar no menos de seis meses". 

En el artículo 1 del decreto declara "en estado de emergencia administrativa al Sistema Estadístico Nacional (SEN) y a su órgano rector, el Instituto Nacional de Estadística y Censos, administración desconcentrada actuante en el ámbito del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas, hasta el 31 de diciembre de 2016".

La norma delega en Prat Gay la autorización para designar a nuevo personal y disponer modificaciones en la estructura orgánico funcional del Indec, a propuesta del director Jorge Todesca
fuente: apertura 

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lunes, 11 de enero de 2016

La Salida del cepo no fue gratuita.

La salida del cepo no fue ni podía ser gratuita. Fue acompañada de la devaluación del peso, la reducción y eliminación de las retenciones, la suba de la tasa de interés y un salto inflacionario, en especial en alimentos. Y se financia con más aumento de la deuda pública, por encima de los U$S 251.000 millones que dejó Cristina Kirchner, y a una alta tasa de interés. 

Entre enero y septiembre de 2015, con Axel Kicillof en el Ministerio de Economía, la deuda pública total aumentó en US$ 18.211 millones, con un fuerte incremento de la tasa de interés. La deuda pasó de US$ 221.748 millones a US$ 239.959 millones, que incorporó más bonos en dólares a 5 años al 8% anual y a 10 años al 8,75% anual. Esa deuda no incluye los bonos en manos de los fondos buitre y otros holdouts y que Economía calcula en U$S 11.549 millones. Eso elevó la deuda a US$ 251.508 millones

Ya con Alfonso de Prat Gay en Economía, hasta ahora se aprobó una emisión de bonos para importadores BONAR 2016 por hasta U$S 5.000 millones al 6% anual, de los cuales en una primera licitación se adjudicaron U$S 1.046 millones. También se aprobó una emisión de Bonar 2017 por hasta $ 7.500 millones, se convirtió una parte del swap con China en dólares (por U$S 3.086 millones) y se reemplazó parte de la deuda con el Banco Central documentada en Letras Intransferibles vencidas y a vencer por U$S 16.000 millones por Bonos por U$S 13.600 millones con vencimientos 2022, 2025 y 2027 con tasas del 7,75 y 7,875% anuales que servirían como garantía para un crédito puente de entre U$S 15.000 y U$S 25.000 millones con Bancos Internacionales. Con este canje hay una quita de capital de U$S 2.400 millones en beneficio del Tesoro y en detrimento del Banco Central y también un incremento de la tasa de interés a pagar en dólares que eleva el costo financiero final del Gobierno en unos U$S 10.000 millones

Está pendiente la emisión de bonos para las empresas que no giraron utilidades – otros U$S 10.000 millones—y lo que se negocie con los fondos buitres y demás bonistas que no aceptaron los canjes anteriores lo que podría sumar otros entre U$S 15.000 y U$S 20.000 millones. Y la colocación de más deuda para terminar de financiar el déficit fiscal récord de 2015, el de este año y refinanciar los vencimientos de 2016 que suman más de U$S 7.000 millones.

También habrá que agregar los bonos de deuda que emitan las Provincias. Por ejemplo, el proyecto de Presupuesto 2016 de la Provincia Buenos Aires tiene un pedido de endeudamiento por $ 108.000 millones que finalmente podría ser aprobado por un monto un poco menor. 
fuente: clarin 

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martes, 5 de enero de 2016

Paritarias con techo.

El equipo económico del gobierno de Mauricio Macri comenzó a delinear los parámetros de acuerdo social que presentará a empresarios y sindicatos e intentará encaminar las paritarias de este año para que cierren con una suba en promedio del 26 por ciento. Además, ya establecieron que el "techo" por el que piensan presionar será del 28% y el "piso", del 24 por ciento. E intentará "patear" hasta abril o mayo las primeras negociaciones salariales a través de pactos transitorios por "sumas puente", como hicieron con los bancarios. 

Para lograrlo, dará a cambio a los gremios mejoras para trabajadores formales -no directas al sueldo- y para las obras sociales que manejan las distintas entidades obreras y sobre las que el estado tiene deudas millonarias. El plan comenzará a formalizarse este mismo lunes cuando se reúnan los ministros de Hacienda, Alfonso Prat Gay; Trabajo, Jorge Triaca; Interior, Rogelio Frigerio; Producción, Francisco Cabrera, y de Energía, Juan José Aranguren y el titular de la AFIP, Alberto Abad, bajo la coordinación de Mario Quintana, secretario de la Jefatura de Gabinete. Y el martes le comunicarán el programa al presidente Macri cuando encabece su reunión de gabinete en pleno. 

En la CGT de Antonio Caló aseguraron que es "prematuro" hablar de paritarias y en la central obrera de Hugo Moyano advirtieron al Presidente que todavía no obtuvieron ningún "gesto" para los trabajadores. "Se anunciaron las bajas de impuestos para los granos, para la carne, pero todavía no hubo nada para los trabajadores", remarcó Abel Frutos, secretario general del sindicato de Panaderos y uno de los principales colaboradores del camionero, en clara referencia al reclamo histórico de baja del piso de Ganancias. "Hay que ver cómo evolucionan ciertas variables", apuntó el secretario general de los estatales de UPCN, Andrés Rodríguez. "Nuestras paritarias están entre marzo y julio, o sea que es realmente muy prematuro aventurar una cifra. 

Ojalá las variables se reacomoden y los precios se retrotraigan. Si eso sucediese podríamos hablar de ese número", remarcó el el gremialista cercano al metalúrgico. Sin embargo, el ministro Prat Gay les marcó la cancha los gremios este fin de semana. "Cada sindicato sabrá dónde le aprieta el zapato y hasta qué punto puede arriesgar", dijo en referencia a la posibilidad de que se pierdan puestos de trabajo. Esa es la otra carta que jugarán en las negociaciones tanto los funcionarios de Cambiemos como los empresarios para acotar los reclamos del movimiento obrero.
fuente: iprofesional 

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