viernes, 30 de octubre de 2015

Ni Scioli ni Macri hablan de una reforma tributaria integral.

Los impuestos también se metieron en la recta final de las elecciones. Por un lado, el candidato Daniel Scioli prometió la suba de las deducciones personales que se utilizan para el cálculo del Impuesto a las Ganancias, correspondiente a los empleados en relación de dependencia a partir del año que viene. La promesa, que fuera explicada también por el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, consiste en eximir del tributo a los empleados y los jubilados que perciban ingresos netos mensuales de hasta $30.000. No se explicó si sería derogado el decreto 1242/13, que genera muchas distorsiones en el cálculo de la retención, lo más lógico sería que se consideren los sueldos y las jubilaciones que estén vigentes en el momento de implementarse la medida. 

Tampoco se habló de modificar las escalas de cálculo de las retenciones, que se mantienen vigentes y sin cambios desde el 2000, y que si se hubieran ajustado por inflación, de acuerdo a lo que dice la propia ley 20.628, en su artículo 25, deberían haberse aumentado los tramos en aproximadamente un 800 por ciento. Ese ajuste sería el resultado que se obtiene por medir la evolución de los índices de precios mayoristas –nivel general- que publica el propio INDEC. 

Tampoco se habló de corregir las otras distorsiones que afectan a los contribuyentes autónomos, que descuentan anualmente deducciones personales (mínimo no imponible, deducción especial y cargas de familia) que en algunos conceptos son notablemente inferiores y que no se actualizan desde el 2013

Asimismo, se prometió que la suba de las deducciones personales será anual, y fijada por ley de la misma manera que ocurre con las prestaciones jubilatorias, y desde el año que viene junto con el salario familiar y la asignación universal por hijo, que ya es ley. Por otro lado, se anunció que se reintegraría el Impuesto al Valor Agregado en los pagos con tarjeta que realicen los jubilados y pensionados, que cobren la prestación mínima, los empleados domésticos y los beneficiados con la asignación universal por hijo y por embarazo, con el requisito que cada persona gaste por lo menos $1000 al mes. No se aclaró si se refiere a todos los bienes que se consuman o sólo los que integran la canasta básica de alimentos. 

En cuanto al candidato Mauricio Macri, en relación con el Impuesto a las Ganancias no hay señales muy claras. Por un lado, el año pasado se manifestó la idea de eliminar el impuesto para los trabajadores que trabajan en relación de dependencia; pero este año se mantuvo que habrá una reducción del impuesto dejándolo para que lo paguen sólo los que más ganan aplicando escalas progresivas, dejando que sólo paguen los empleados que lo abonaban en el 2007, pero sin detallarse la manera concreta de llevarlo a la práctica. En la plataforma que se publica en la página Web de Cambiemos, se propone reducir la carga tributaria que tienen que afrontar las Pymes, pero no hay detalle de cómo se hará. Por otro lado, se anunció la creación de un plan de trabajo denominado “primer empleo” para que no se paguen aportes personales ni contribuciones patronales. Asimismo, se propone eliminar todas las retenciones que afectan las exportaciones de las economías regionales, manteniendo sólo la de la soja, que se irá bajando de manera paulatina. 

Ninguno, por ahora, promete realizar una reforma tributaria integral para corregir todas las distorsiones que se mantienen vigentes y que vienen desde los últimos cambios realizados en la década de los noventa, produciéndose una presión impositiva que llega a casi el 33% del Producto Bruto Nacional (PBI). Lógicamente, todo cambio deberá realizarse por ley del Congreso, según lo define la Constitución Nacional, y entonces habrá que tener en cuenta la composición que tendrá cada Cámara y el período de negociaciones que nacerá a partir del año que viene. 
fuente: iprofesional 

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