lunes, 22 de junio de 2009

Inflación (Segunda Parte).

Hola a todos, aunque se dice que las segundas partes nunca son buenas, espero no decepcionarlos con esta nueva entrada referida a inflación. Como te prometí en esta entrada, te dejo una referencia acerca de los factores causales de la inflación Argentina.

Los factores causales de la inflación argentina.
Hay muchos indicadores de que el proceso inflacionario argentino soportado en el período 1958-1966 ha sido del tipo inducido por los costos. Si el proceso inflacionario se desarrolla acompañado por una política monetaria rígida, y se encuentra una alta correlación entre la tasa de incremento de los precios y de los salarios y una baja correlación entre la tasa de elevación de los precios y de la cantidad de dinero, ello ocurre porque las presiones inflacionarias se originan en el nexo costo-precio.
El caso de la Argentina se amoldaría a un claro ejemplo de política monetaria restrictiva, con espiral inflacionaria salario-precio. El carácter restrictivo de la política monetaria del período se reflejó en un marcado incremento de la velocidad-ingreso del dinero. Después de 1950 la economía argentina mostró una tasa de crecimiento muy pequeña e irregular y, de acuerdo con este autor, si se toma al estancamiento económico como un efecto, la inflación de costos podría ser su causa.
Díaz Alejandro ha sostenido que es dudoso que una simple regla o una mera ecuación puedan explicar en forma satisfactoria la fluctuación a corto plazo de los precios y de la producción real en Argentina. Como la utilización de modelos simples no le brindaba resultados satisfactorios para explicar la inflación del período 1950-1965, decidió trabajar con una mayor cantidad de variables. Sus conclusiones determinaron que aunque no caben dudas de que el dinero influyó en la inflación argentina durante ese período, es el accionar conjunto de los elementos de la inflación de costos, básicamente los aumentos salariales y las devaluaciones, el que ejerció una poderosa influencia en el proceso inflacionario, desempeñando la expansión monetaria un papel más pasivo.
Otra característica de la inflación argentina es que no se puede omitir de ningún análisis la modificación de los precios relativos, como elemento general y el estrangulamiento de divisas en especial. Cuanto mayor sea la inflación, mayor será la variación porcentual absoluta en los precios relativos de los bienes o servicios cuyos precios están congelados. Por otra parte, aunque no puede cuestionarse que una vez desencadenada la inflación se hizo más difícil corregir el estrangulamiento de divisas, Díaz Alejandro precisa que no es correcto sostener que desde 1949 aquella originara tal escasez: ha sido más bien la escasez de divisas la que ha generado inflación.

Inflación estructural-ortodoxa.
Para Olivera, el estancamiento del sector agropecuario explica la inflación argentina desde 1949 a 1961. El mecanismo es simple: si la presión que genera el crecimiento demográfico sobre el margen de cultivos, bajo la forma de mayores necesidades de alimentos, no es compensada por un rápido perfeccionamiento de los métodos de explotación agropecuaria, debe reflejarse en un alza continua del nivel de precios. El encarecimiento de los bienes de consumo ocasiona ajustes en los salarios nominales, lo cual provoca nuevas alzas de precios y salarios, adquiriendo de esta forma el proceso económico un definido sesgo inflacionista.
Entre 1929 y 1949 la producción agropecuaria creció a un ritmo menor al de la población. Esto, sumado al aumento del consumo per cápita, supuso una dramática caída en los excedentes exportables. Esta presión sobre la producción, provocó en la década del 50 que los precios agropecuarios subieran en mayor proporción que el nivel general de precios. La falta de correlación de este fenómeno con un aumento de producción y las rigideces del resto de la estructura de precios hicieron el resto. El alza de precios agropecuarios, facilitado a veces por las devaluaciones, determinaba un aumento en el costo de vida, que tarde o temprano inducía ajustes en las tasas de salarios nominales. Esto aumentaba los costos de producción y los precios de los productos no agropecuarios, descendiendo los precios relativos de la actividad rural. Para recomponer el anterior nivel de precios agropecuarios y prevenir la caída de exportaciones, era necesario acrecentar estos últimos, reanudando el ciclo.
Olivera sostiene, que a diferencia de la inflación de posguerra, que se debió a la política netamente expansiva del gobierno en los aspectos monetario, fiscal y de salarios, la inflación de la década de 1950 incluyó una ola cada vez más intensa de aumentos de precios causada por el estancamiento tecnológico en la producción primaria.
Posteriormente reactualizó su enfoque, estableciendo un nexo con la inflación de origen monetario, argumentando la posibilidad de la existencia de ciclos inflacionarios consecutivos compuestos por una fase de inflación monetaria, seguida por una fase de inflación estructural. Sin embargo, como las causas no monetarias no son de carácter cíclico, sino que han operado con cierta continuidad, debe concluirse que en los períodos de expansión económica la inflación monetaria se agregó a los aumentos de precios de origen estructural.
Villanueva realiza una descripción del ciclo inflacionario muy similar a la de Olivera. Más modernamente, modificó su enfoque hacia una postura más comprensiva de diferentes factores. Si bien acepta la rigidez de la oferta agrícola-ganadera, también acepta que para el desarrollo de un proceso inflacionario es necesaria la existencia de cierta permisividad en materia de política monetaria. Así, es posible que el impulso inicial del fenómeno inflacionario pueda ser tanto de origen monetario como estructural, pero una vez iniciado, es la interacción de los grupos sociales la que lo acelera y propaga.

Inflación estructural-jurídica.
La visión de García Martínez considera fundamental determinar cual fue el momento de la aparición de la inflación, para así poder analizar mejor cuales fueron sus causas, según el período en que se originó. Para él, es un hecho que el país no tuvo inflación hasta 1944, y que el comienzo de la inflación en la Argentina, entendida como una inflación endémica tiene lugar en 1945. Definido esto, sostiene que las causas originarias tienen que ver con la inauguración en 1945 de una política laboral y salarial gravosa que comenzó a generar la denominada inflación por presión de costos, descartando los factores monetarios y la insuficiencia de ofertas de bienes de consumo como elementos causales. A su juicio, en 1945 mientras la producción se estancaba, los salarios nominales se incrementaron significativamente y la legislación de previsión social y el establecimiento del Sueldo Anual Complementario obligatorio. Estos hechos causales tienen tres características fundamentales: obran de manera permanente, esa permanencia ha obedecido a una costumbre política y se incorporaron a la estructura jurídica del país, justificando su carácter endémico. A partir de 1946 la nueva política bancaria y crediticia reforzará las bases sobre las cuales operarán las presiones inflacionarias. A esto debe agregarse la equivocada política en materia de balanza de pagos, en particular la existencia de sobrevaluación en el nivel del tipo de cambio.
“La inflación es, por sobre todas las cosas, un fenómeno político”. Resumiendo, cinco han sido las reales causas económicas de la inflación argentina:
- El incremento de las remuneraciones por encima de la productividad.
- El elevado costo de las leyes de jubilación sancionadas.
- El método de financiación del IAPI
- La financiación de operaciones del Banco Hipotecario Nacional.
- El exceso del crédito bancario, más allá de lo que permitirían los depósitos.
A estas causas debemos sumar las subsecuentes, es decir aquellas que son consecuencia directa o indirecta de las anteriores:
- La periódica devaluación del tipo de cambio.
- El deterioro de la estructura productiva.
- Los elevados recargos a la importación.
- El déficit de las operaciones del IAPI.
- El déficit fiscal.
Con relación a la tipología de la inflación nacional, concluye que si bien la inflación de demanda y la inflación de costos se han entremezclado en la génesis de la inflación argentina, el desarrollo posterior de ésta indica que era mucho más de costos que de demanda. En suma, la inflación argentina habría sufrido una transformación según la cual pasó de una inflación mixta, a una inflación puramente de costos.

Gracias por visitar...volvé pronto!!!

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